Hoy empiezo a escribir en este blog. No es el comienzo que había imaginado, pero hoy necesitaba empezar...nunca se sabe como empieza uno nuevas experiencias, ni nunca se sabe como se terminan...la vida nos sorprende una y otra vez.
Mi idea al crear esta página hace un tiempo era compartir la afición por el tejido, en particular por el crochet, con otras personas. Mostrar mis creaciones para que no quedasen guardadas solo en un disco duro, donde nadie podría llegar a conocerlas y apreciarlas como se merecen.
Pero dejé dormir la idea, hasta ahora en que siento la necesidad de empezar...sin embargo, de otra manera, como una forma de expresar vivencias y emociones, para que no queden confinadas en el baúl de mi memoria, donde nadie mas tiene acceso, e incluso yo a veces pierdo la llave para abrir algunos recuerdos.
Así, lo que hoy me trae por aquí, es preservar momentos dedicados al recuerdo de una persona muy importante en mi vida, que aun cuando no está presente, vive conmigo en mi corazón y dedico a el este primer post. Suya es la frase que lo titula, la cual tuvo y sigue teniendo sentido y validez para mí.
La foto es de las cercanías de mi casa, un estero no exento de contaminación (lamentablemente), que a la luz del atardecer se embellece...además de este paisaje, se puede disfrutar de la vista de diversos pájaros y de sus cantos.
Mi idea al crear esta página hace un tiempo era compartir la afición por el tejido, en particular por el crochet, con otras personas. Mostrar mis creaciones para que no quedasen guardadas solo en un disco duro, donde nadie podría llegar a conocerlas y apreciarlas como se merecen.
Pero dejé dormir la idea, hasta ahora en que siento la necesidad de empezar...sin embargo, de otra manera, como una forma de expresar vivencias y emociones, para que no queden confinadas en el baúl de mi memoria, donde nadie mas tiene acceso, e incluso yo a veces pierdo la llave para abrir algunos recuerdos.
Así, lo que hoy me trae por aquí, es preservar momentos dedicados al recuerdo de una persona muy importante en mi vida, que aun cuando no está presente, vive conmigo en mi corazón y dedico a el este primer post. Suya es la frase que lo titula, la cual tuvo y sigue teniendo sentido y validez para mí.
La foto es de las cercanías de mi casa, un estero no exento de contaminación (lamentablemente), que a la luz del atardecer se embellece...además de este paisaje, se puede disfrutar de la vista de diversos pájaros y de sus cantos.
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